September song

“…Es un largo tiempo de Mayo a Diciembre

Pero los días se hacen más cortos cuando llega Septiembre

cuando el  otoño voltea las hojas en  llamas.

Y una, no tiene tiempo para el juego de la espera.

Oh, los días se reducen a unos pocos… Septiembre, Noviembre

Y esos pocos días que pasaré contigo

Estos preciosos días que voy a pasar con usted.”

September Song. Kurt Weill

Hace una par de semanas recibí unas palabras de despedida de una maestra querida, antes de sobreponerme a ellas me llega la noticia de su muerte.

Elena Arnedo era una mujer de curriculum impecable; ginecóloga, activista feminista, escritora, especialista en Patología Mamaria. Fue una de las impulsoras de los Centros de Planificación Familiar y del Instituto de la Mujer.  Su madre la escritora Elena Soriano escribió un novelón inolvidable. Tuvo dos maridos. Era madre y abuela. Era amorosa y alegre.

Era una mujer sabia.

Era tan sabia que escribió dos libros esenciales en la salud femenina; El gran libro de la mujer y La picadura del tábano.

Yo la conocí después de mucho dar la lata aquí y allá para que participara en mi documental Vindicación.

Finalmente me abrió las puertas de su casa y sus recuerdos de militancia feminista, de cuando parecía que estaba todo  por hacer. Tenía unos ojos chispeantes y una sonrisa pícara y franca. Su discurso era vital y práctico. No se andaba con metáforas del pasado ni con teorías místicas.

Mantuvimos afectuosos emails de ida y vuelta, hasta hace muy pocos días.

Despedirse fue su última lección. Ya digo, Elena era una mujer sabia.