Soy una larva

Mes: octubre, 2014

Invocación

hécate

Hécate reina de las sombras, de los muertos y las larvas

La que suscribe estaba escribiendo de hierbas que curan, ya se le conoce a Grettel K la querencia por los herbolarios. Asomada al azote del Diablo que así le llamaron en la Edad Media a la hierbaluisa de toda la vida estaba Grettel K  e invocando a Hécate como cada vez que la que suscribe tiene una revisión médica, un análisis, una ecografía, una mamografía, cualquiera de las pruebas acabadas en fía y su correspondiente visita a los infaustos lugares.  Visitas que suben el tono del zumbido de fondo hasta convertirse en un ruido insoportable, porque las revisiones anuales son el recordatorio del desastre y una partida más al juego maldito de las probabilidades.

Estaba Grettel K disimulando, vaya, eso que se nos da tan bien.

Entra un email con asunto escueto “por si te interesa” y un enlace,  que viniendo de quien viene piensa la que suscribe que la cosa irá de libros y mujerío. Pero no, el  enlace me lleva a una noticia de un diario de Granada. El titular :”María Belón hace llorar a cien oncólogos” muerta me quedo, cien oncólogos llorando, que desfase.

María Belón estudió Medicina y sobrevivió al tsunami de Tailandia, su experiencia homérica ha sido llevada a la gran pantalla y su personaje cinematográfico nominado al Oscar. María ha hablado en un Congreso de Oncología sobre su experiencia con el dolor y sobre la empatía médica. «Vosotros sois el tronco de vuestros pacientes. Ellos tienen miedo y sufren cuando conocen su enfermedad, en ese trayecto sois los que debéis cuidarlos y ser solidarios con su situación».

Gracias María, pienso antes de que Grettel K vengativa, me muerda por dentro.

Porque aunque agradezca a María que haga llorar a los oncólogos reunidos con su saber sobre el miedo, el dolor y el sufrimiento físico y moral,  da mucha rabia que los oncólogos escuchen sobre el dolor de los pacientes, pero no de los enfermos de cáncer si no de una colega, de alguien que lo puede entender desde su bando como ella misma dice, con sus mismos estudios. A pesar de que cada día escuchan sobre el dolor, sobre el miedo, la inquietud, el sufrimiento físico y moral parece que no les llega nuestro discurso, nuestro grito es en el desierto.

Cien oncólogos llorando por el dolor del enfermo es un paso adelante, por algún punto hay que empezar Grettel querida, dice la que suscribe, pero es verdad de la buena que los oncólogos deberían escuchar a los pacientes oncológicos, porque somos los pacientes de su especialidad, los que debemos arrancarles las lágrimas. Ahora, lo que nos hace falta, me recuerda Grettel, que se acuerden de esa emoción, en algún momento, cuando nos pasan consulta.

Y así fue como Grettel K invocó a Hécate reina de las sombras, los muertos y las larvas para que nos ampare en nuestra visita al sótano -1 y nos proteja de los llorones de la bata blanca, porque puestas a pedir, ni la que suscribe ni Grettel K queremos compasión, solo un poco de rigor, de empatía y de comprensión.

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Día Internacional del Cáncer

Porque hay un día para cada cosa, porque no quiero ver la vida através de unas gafas rosas

Soy una larva

pechosfuera

Leo en la web de AECC “El cáncer es una de las principales causas de muerte en España. Uno de cada tres varones y una de cada cuatro mujeres serán diagnosticados de cáncer a lo largo de su vida. Aproximadamente el 40% de los cánceres se pueden prevenir”. Lo que no dicen aproximadamente es cuantos van a palmar, a causa de la toxicidad o de la enfermedad o ambas. Ya que tienen estadísticas para todo, me faltan datos. Leo y me congratulo viva, que tengo derechos,  escojo dos pero no crean que los elijo al azar:

DERECHO DEL PACIENTE DE CÁNCER A LA CALIDAD DE VIDA, A LA INTEGRIDAD FÍSICA Y PSÍQUICA Y AL RESPETO A SUS VALORES Y CREENCIAS.

DERECHO DEL PACIENTE DE CÁNCER A PARTICIPAR EN LA TOMA DE DECISIONES SOBRE CUALQUIER ACTO RELATIVO A SU ENFERMEDAD.

Como hoy es el día D ( hay un día para cada cosa)…

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Rojo y Negro

Morrissey en El Ring de rojo y negro canta Asleep; “Cántame para dormir, no quiero levantarme solo nunca mas”. Imágenes de un joven y bello Ben Gazzara vestido de marinerito.

Morrissey empapa la camisa como si  sangrara. Delgado, etéreo, malvado y cruel suda a chorros por el escote hasta la cintura, camisa desabrochada como cuando era un ángel de cuatro ojos.

Pensamos irritados; Morrissey eres malo, violento pacifista, nihilista, irritante y un mago (de Oz o un sitio peor) Me elevas y me dejas caer con las piernas temblando tragando nostalgia y rabia porque te haces de rogar como si tus canciones preciosas fueran el Grial.

No eres fácil, ni angelical, ni concedes una lágrima de cristal a la desesperada nostalgia fan, que malo eres Mozz.

Cierro los ojos y me dejo llevar por tu duelo trágico, por tu voz tan delicada como el ala de una mariposa, evocadora de imperdibles y boina escocesa.

Cántame para dormir, no quiero levantarme solo nunca mas”

Cierro los ojos y allí, al final de The Ring, en medio de un mar de Heineken, con las sandalias pegadas al piso, Grettel K llora como la niña que va a seguir siendo forevermore.

Abro lo ojos y veo  recortada de la silueta dorada de C y siento en mi espalda el cuerpo de L protector.

Cierro los ojos. Venga ya Mozz, cántame para dormir, tengo tanto sueño y tan pocas ganas de despertar.

Se hace el silencio y se nos encoge el corazón….y te vas? y te vas? y ya te has ido?

El muy maléfico Morrissey de negro y desdén riguroso canta la última canción de la noche, mi canción.

“Soy el hijo y el heredero 
de una timidez  criminalmente vulgar
Soy el hijo y el heredero
de nada en particular
 Cierra la boca
¿Cómo puedes decir
Que hago las cosas de manera equivocada? 
Soy  humano y necesito ser amado. 
Igual que todos los demás.”

Dicen los mordaces y los fans de serie B, que se te ama y se te odia por igual.

Yo te amo Mozz, maldito seas.

Taradas

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                   “Convertir la debilidad en fortaleza, que lo malo también va con lo bueno. Que si la cebra no tuviera un ataque de pánico cuando ve al león y saliera corriendo despavorida, moriría sin piedad. El miedo también es estar vivo”

Marga Sáenz Herrero

Llega “Tarhadas” a mis manos a través de LaTaller que es la mujer con los ojos más grandes de Bilbo.

Lo abro al azar; Suicidio crónico y casi lo cierro del susto, pero no puedo. Leo desordenadamente, del derecho del revés, de abajo a arriba y allí me veo por todas las costuras, en los puntos y las comas. Como si lo hubiera escrito yo, o casi.

Empiezo por el principio, Tarhadas es un libro de duelo, de una psiquiatra que llora por las esquinas y en los autobuses. Habla al mismo tiempo de su dolor y de el de sus pacientes. Sus pacientes se intentan ahogar con las almohadas y se ligan a los asistentes sociales, quebrantan las leyes. Sus pacientes tienen mucho éxito escondiendo cardenales, son perfectas amas de casa felizmente casadas, madres amantísimas, cobardes, valientes, triunfadoras, escoria de una sociedad que no tiene en cuenta a quien lo pierde todo.

Todas somos unas tarhadas y que nos dure, como dice Marga; “…los estigmas y los síntomas salen, el cuerpo no es mentiroso. Podemos  mentirnos a nosotras mismas, pero el cuerpo no miente. ¿Es eso lo que es ser una mujer heterosexual sana? Si hay que posicionarse en eso, yo estoy con las locas. Desde el principio. Eso es algo que no se puede explicar a los residentes que empiezan a formarse como terapeutas. Hay algo emocional que ayuda a entender y empatizar con la persona que tienes enfrente. No se puede enseñar. Pero queda  todo por aprender de ellas. De las llamadas taradas.”

Debemos leer este libro único, doloroso, comprensivo, reflexivo, desgarrador de principios cortados por el mismo patrón. Transgresor de preceptos escritos en libros de texto. Marga nos ha echo un regalo juntándonos a todas en unas páginas que estremecen y lo que es mejor aún; unas páginas donde cada una permanece.