Soy una larva

Mes: mayo, 2013

Hiroshima, mon amour

belle dameLa Grettel canibal se manifiesta, se corrompe, se despedaza. La piel se vuelve violeta, no puedo soportar el contacto de mis propias manos.

Soy un ascua.

La supervisora supermajaquetecagas, me da cremitas de aloe vera al 90% , entiende,  lo cansada que estoy del tratamiento y del sufrimiento. Creo que lo entiende mejor cuando me ve el pezón.

Paso a la consulta de la doctora G, que me anuncia el último tramo de 5 en 1 , lo que antes eran protones ahora son electrones, aplicados directamente donde más me duele. Y lo que te a doler Grettel, arder en la hoguera es lo que tiene, que se lo pregunten a Juana de Arco a Margarita Porete si les quemaba poco o mucho que también murieron entre las llamas. La doctora G me trata de usted y yo a ella también, no perdamos las formas, los papeles tal vez, pero las formas no. “Lamento decirle que no puedo hacer nada para aliviar su dolor” Suena bien, como a música celestial. Me corren los mil demonios, el aullido de Grettel caníbal multiplicado por todas las terminaciones nerviosas que el Docexatel dejó vivas y coleando, desesperadas tras la gran fusión nuclear de mi cuerpo, vagan a la desesperada en un Mad Max interior.

Vivo en un constante escalofrío y venga venga que vamos contando para atrás, no es momento de desfallecer ni de poner mala cara.

Los días cuentan para atrás y yo ya no tengo ni vela en este entierro. Soy una revenante caminando dormida entre las lápidas y los restos de los cristales de una orgía de cementerio, belle dame sans merci.

En el espejo

el espejo

 

Se quedó totalmente quieta. Inmediatamente el espejo comenzó a derramar sobre ella una luz que parecía gozar de la virtud de fijarla, que parecía como un ácido que corroía cuanto no era esencia, cuanto era superficial, y sólo dejaba la verdad. Era un espectáculo fascinante. Todo se desprendió de ella —las nubes, el vestido, el cesto y el diamante—, todo lo que una había llamado enredaderas y convólvulos. Allí abajo estaba el duro muro. Aquí estaba la mujer en sí misma. Se encontraba en pie y desnuda bajo la luz despiadada. Y nada había. Isabella era totalmente vacía. No tenía pensamientos. No tenía amigos. Nadie le importaba. En cuanto a las cartas, no eran más que facturas.

La dama en el espejo, Virginia Woolf

Remedios y 3

remedios y 3

“Las leyes de la naturaleza son las leyes de la salud y quien vive de acuerdo con esas leyes nunca está enfermo. El que obedece esas leyes mantiene un equilibrio de todas las partes, asegurando de ese modo la verdadera armonía; y la armonía es la salud, mientras que la discordia es la enfermedad.”   Evangelio Acuariano

Para hacer un antiguo ungüento perfumado; toma un dracma de aceite de nuez moscada extraído a presión, un escrúpulo de la mejor algalia, seis granos de amizcle escogido, aceite de espicanardo, aceite de espliego, dos o tres gotas de cada uno, haz un ungüento para untar la frente, la nariz y otras partes principales para fortalecerlas.

Mataría por un escrúpulo de la mejor algalia y fortalecerme del todo.

Si Ume significa ciruela, boshi, significa seca. La umeboshi es una ciruela sin madurar fermentada durante casi dos años, se conserva con hojas de shiso, una hierba aromática de la menta, que solo existe en Japón. En la Macrobiótica, la Umeboshi se considera un alimento medicinal e imprescindible en la cocina. Su acidez neutraliza el exceso de carnes, sal, huevos (alimentos yan), mientras que su sabor salado neutraliza nuestros excesos de azúcar refinado, zumos (alimentos yin). Estimula el intestino, el hígado y la vesícula biliar alcalinizando nuestra sangre y aumentando nuestras defensas. Debes tomarla en ayunas, y chupar el hueso 15m. Su sabor es indescriptible, pero olvidarás el Omeoprazol y el Pimperam.

El Oro Potable es el primer nivel de maduración de lo que los antiguos alquimistas llaman la Medicina de Primer Orden,  el resultado del proceso tradicional de coagular o condensar, los rayos del sol polarizados con la luna, para así usar las poderosas virtudes de la luz solar. El Elexir del Oro Blanco actúa sobre el cerebro, el sistema inmunológico y la médula espinal, descargando tensiones, ordenando los desequilibrios y nutriendo todas las esencias que tienen que ver con los aspectos más importantes del sistema nervioso.

Pongo al baño María la manteca de karité  que me trajeron de la Francia, mezclo aceites esenciales de rosa y espliego y aceite de jazmín y de sésamo, el color dorado se vuelve a helado de vainilla cuando en el balcón se va volviendo sólida. En la piel estalla de nuevo en aceite y yo tan feliz con mis alquimias.

Y prepraro un ungüento con aloe vera al 90%, aceite de Rosa Mosqueta de chile y crema de caléndula, que me aplico con la punta de los dedos donde la piel está mutando aunque yo siga oyendo; pero éso no es nada.

Más que nada por si es que me despellejo.

Por creer, puedes creer en esto o en aquello, en la magia potagia o en la ciencia exacta, los caminos digo yo que  están para escrutarlos.

Remedios y 2

Unidad del Dolor

Se puede aceptar la muerte, pero nadie puede aceptar el dolor profundo y devastador. El dolor intratable es como el infierno, sin escapatoria,  sin esperanza. Cuando no se ha experimentado el dolor más lancinante y profundo, es imposible imaginar la agonía de un paciente, al igual que es imposible comprender que un tiempo sin dolor, por corto que este sea, puede representar la felicidad más extrema

Lars Lezzell, Brain Fragment 1992