She lost control…again

por soylalarva

Sentir en la boca perpetuamente un aroma de fundición, por ejemplo; Chernobil.

El estómago bloqueado por una barra de hierro, por ejemplo; Altos Hornos.

Por las noches me acosan unos fuegos nucleares,  mi cuerpo irradia una fiebre  fría. Me destapo quemada por dentro y se me queda el cuerpo helado.

Siento que me suben las lágrimas sulfúricas a los ojos, y lloro, lloro casi sin darme cuenta de que estoy llorando presa de no sé qué angustia vital. Salgo de la cama dando tumbos, ahogándome en suspiros acongojados, a refugiarme en el baño y llorar  agazapada en un rincón, queriendo esconderme de mí misma, embadurnada de lágrimas, susto y  lástima.

Sentirte patética y no poder pararlo.

Sentir una furia ciega, una cólera que solo saciaría matando con mis propias manos, sentir deseos tremendos de hacer daño a alguien y que le duela, que le duela como me duele a mí.

El torrente de ira y sudor frío me recorre violento y me acojona por partes iguales. Que pena me doy y que poco me quejo…

Busco palabras, y como no las encuentro, apelo a las grandes, por ejemplo Charlotte Brönte:

“Toda la conciencia de mi vida solitaria, de mi amor perdido, del naufragio, de mi esperanza, de mi fe agonizante se abatió sobre mí de lleno, como un macizo de sombras. No es posible describir la amargura de aquella hora; las aguas anegaron mi alma, me hundí en el cenagal sin fondo, donde no hacía pie, hasta lo más profundo de las aguas. La riada se había apoderado de mí”

Jane Eyre, Charlotte Brönte Traducción de Carmen Martín Gaite.

 

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